Cuando te preguntas sobre cómo es que un sólo cliente parece dominar el negocio entero, la respuesta es comúnmente algo como: “él es nuestro cliente de más tiempo” o, “él es nuestro mayor cliente” o incluso “es un amigo personal del dueño”.
Sin embargo, la pregunta clave es: ¿este cliente está aportando al crecimiento y bienestar de del negocio o todo lo contrario? esto es particularmente grave cuando el negocio del cliente representa más del 40% del volumen total de ventas. Este punto de referencia indica que el cliente tiene tanta influencia que, en efecto, es él quien dirige la compañía y no el dueño.
Para una PYME es fácil aceptar órdenes o crecer apoyándose en un cliente. El punto determinante es que si este gran cliente empieza a dictar cómo debe operar el negocio, en qué mercados actúa, qué productos ofrece, y además incumple con sus pagos, entonces el dueño de negocio está en grandes problemas.
¿Cómo salir de todo esto? A corto plazo, trabaja hacia la educación del cliente especificando en qué términos harás negocios con él. A largo plazo, trabaja hacia la expansión de tu cartera de clientes. Nuevamente, si un cliente no paga a tiempo, sin importar su tamaño, ¿es realmente un cliente? Recuerda trabajar este plan en fuentes alternativas de clientes y eliminar relaciones cuando decidas que es el tiempo correcto para hacerlo.
En ActionCOACH llamamos a esto deshacerse de clientes de “Clase D” (si se calificara a los clientes de la A a la D). Entonces, revisa tu cartera de clientes y analiza si tu “mejor” cliente realmente merece esta designación o, si tuvieras la oportunidad, preferirías no haber tomado la orden y tener otros clientes.
Coach Gerardo Meza y Equipo ActionCOACH.
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